¿En qué consiste la Clasificación de Niza dentro de la Propiedad Intelectual? Esa es la interrogante que responde este artículo realizado por nuestra Socia,  especialista en Propiedad Intelectual, Abogada Andreina Ávila Castillo:

La propiedad intelectual es punta de lanza en el desarrollo mundial. Por esto, el sistema de protección de la misma, está marcado por la innovación. Constantemente, se revisan las distintas normativas y esquemas respectivos, para adaptarlas a la realidad cambiante de nuestro mundo moderno.

Tal es el caso concreto del sistema de Clasificación de Niza. Fue establecida en virtud de un arreglo fruto de la Conferencia Diplomática celebrada en Niza el 15 de junio de 1957, por el órgano predecesor de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, las Oficinas Internacionales Reunidas para la Protección de la Propiedad Intelectual. Siguiendo el principio de la especialidad, las marcas en los distintos ordenamientos jurídicos se protegen para una serie de productos o servicios específicos, categorizados en un conjunto de “clases”. Es un sistema internacional, con vigencia en nuestro país, que no obsta para que cada país pueda tener en paralelo un sistema propio.

El principio de especialidad no es una mera cuestión de orden. Implica que el derecho del titular de la marca a prohibir el uso de una semejante o idéntica, tiene un límite. Sólo puede ejercerlo dentro del ámbito en que pueda prestarse a confusión en el consumidor. Por ejemplo, si soy titular de una marca para champú, no podría impedir el uso de una marca semejante para sistemas de computación.

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El sistema comprende 45 clases. Cada una cuenta con una definición básica de los productos que incluye, una nota explicativa y un extenso listado de productos o servicios más específicos. Parte de una premisa general, hasta las particularidades más específicas.

En Venezuela, además de la Clasificación de Niza, contamos con la clasificación nacional descrita en el artículo 106 de la Ley de Propiedad Industrial DE 1955.

Clasificación en el mundo moderno

Ahora bien, el mundo, el comercio y el estilo de vida de hoy, no es el mismo de hace unos pocos años. Es por ello, que existe un esfuerzo en mantener actualizados los listados de productos y servicios. Un Comité de Expertos revisa cada año la clasificación. Cada 5 años es emitida una edición nueva, y de la misma, anualmente se publican versiones.

Entre los cambios más recientes, el más notorio es la inclusión del término “influencers” de manera expresa. Tradicionalmente, los creadores de contenidos en redes sociales se catalogaban en la clase 41, que indica “Educación, formación, servicios de entretenimiento, actividades deportivas y culturales”. Sin embargo, la evolución de los influencers como herramientas de promoción de productos y servicios de terceros llevó a incluir el término en la clase 35, relativa a “Publicidad, gestión de negocios comerciales, organización y administración comercial, trabajos de oficina”. Es la propiedad intelectual adaptándose a las realidades más actuales.

Otra actualización curiosa, ha sido la inclusión del término “cannabis” en el sistema. Aún cuando no es posible registrar marcas para un producto que es ilegal en buena medida del planeta.

Ahora bien, la realidad presente del comercio es compleja. Los avances de la tecnología, acontecimientos mundiales como el COVID19, la fragilidad de la globalidad e interdependencia ante conflictos bélicos, son factores que mantienen vivo el reto de actualización de la Clasificación de Niza. Para los titulares, el reto es poder encontrar siempre un espacio en el nomenclátor que no constituya una camisa de fuerza o un reduccionismo para la marca. Por eso, es vital su conocimiento profundo para encontrar el espacio adecuado y obtener una protección certera.