En redes sociales se ha dado a conocer la inauguración de un presunto «Arturo´s» en la ciudad de Lima – Perú, generando una ola de comentarios respecto al uso del nombre y elementos gráficos del popular restaurante venezolano.

La confusión al consumidor y el desprestigio en sus productos son algunos de los factores a tomar en cuenta por parte de los dueños de la marca original de «Arturo´s» quienes pueden emprender acciones legales en contra de las personas que usaron su nombre en el nuevo restaurante. 

La Socia de la firma y jefa del departamento de Propiedad Intelectual, abogada Andreína Ávila Castillo, analiza el caso registrado en Perú:

Recientemente hemos sido testigos de cómo en Venezuela se ha hecho uso de dos marcas notorias de forma indebida. Ahora, el inicio de año nos sorprende con la noticia de otra infracción marcaria. Esta vez, de una marca venezolana en territorio peruano.

La noticia fue dada a conocer por un venezolano en la red social, Twitter quien compartió las imágenes de la fachada de un presunto “Arturo’s”, que próximamente abrirá sus puertas al público.

A simple vista la identidad distorsionada es evidente, al detallar la imagen se perciben ligeras diferencias. En el caso de la popular figura del pollo, la silueta del establecimiento peruano es reflejo más exacto de la silueta del animal. Por su parte el nombre, cuenta con la misma tipografía, pero no incluye el apóstrofe y la S del nombre original, de manera que su nombre es “Arturo” y no “Arturo´s” como es conocido la marca original.

Elementos para impedir el uso de la marca

Sin embargo, estas ligeras diferencias no son suficientes para aportar distintividad a la marca peruana. En el derecho marcario, basta el parecido entre marcas que pueda ocasionar confusión en el consumidor para restringir su uso, y en caso de trámite de registro de marca, producir la negativa del mismo. Es decir, es suficiente con que una marca se parezca a otra para que no pueda ser utilizada. La intención es evitar la confusión en el consumidor promedio.

pollos arturo

Dicho esto, el gran parecido entre marcas, si el consumidor llega a detectar las diferencias, denota que una debe ser la original y la otra, su versión “pirata”. Pero si no se perciben, se genera confusión en cuanto al origen y características de estas. Cuando el producto o servicio “pirata” no satisfaga las expectativas del consumidor, se verá afectada la marca original. Su buen nombre y estándares de calidad serán menospreciados por una mala experiencia con la imitación.

Consecuencias jurídicas

En el caso concreto, la confusión es aún más probable dada la ola migratoria venezolana de los últimos años.  Además de personas naturales, hemos sido testigos de la migración de empresas, marcas y expansión de emprendimientos venezolanos a otras latitudes. Arturo’s, por ejemplo, ha abierto sus puertas en Panamá.

Los legítimos dueños de la marca en Venezuela podrían intentar acciones legales contra los presuntos infractores. Y la razón principal, es que la marca ya se encuentra registrada por el mismo titular en el INDECOPI, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual en Perú.